Annie

Y no quiero señalar a nadie…

«Excusatio non petita, accusatio manifesta.»

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4 junio 2009 Posted by | General | Deja un comentario

Ocupada con el Feisbuc…

Hace mucho que no escribo, y algunos os preguntaréis a qué se debe. La respuesta es obvia: con la llegada del facebook a mi vida he dejado de buscarme a mí misma a través de la escritura. Sí, amigos míos, el facebook es una fuente inagotable de autoconocimiento. He aprendido, por ejemplo, que si fuese una celebrity sería Alaska, menuda tiparraca. O que mi canción de Sabina es “Y sin embargo” y mi frase de Bunbury “por fin he encontrado el camino que ha de guiar mis pasos”. Sé además, que mi diosa griega es Afrodita, y mi campo en las Matemáticas, la Lógica. Mi personalidad es individualista, mi número el 4, me casaré antes de los 30 (fiuuu, ya puedo correr) y mi futuro esposo nació un mes de junio. Una puede dibujar el genotipo exacto de sus fobias, sus filias y sus fetiches. Ya no soy sólo una Acuario sanjuanera, ahora mi perfil se desgrana en mil matices. Dentro de poco quizá me plantee relacionarme sólo con perfiles afines al mío, puestos a completar el autoconocimiento con el conocimiento del prójimo. Eso es.

Ale, y de regalo, un regalito:

Facebook y el Jueves 1 1 [1].

2 junio 2009 Posted by | General | 1 comentario

“La luz que brilla con el doble de intensidad dura la mitad de tiempo”

Hasta siempre, Gloria. Y gracias por todo.

http://servidora.blogspot.com/

http://estenoeselblogqueestaisbuscando.blogspot.com/2009/04/la-voz-de-los-muertos.html

Gloria y Wall-e

Gloria y Wall-e

17 abril 2009 Posted by | Gente con clase | 1 comentario

“Closer”

closer


-Me enamoré de ella, Alice…
-¡Ya! ¡Como si no tuvieras elección! ¡Hay un momento siempre hay un momento! Puedo hacer esto, puedo dejarme llevar, o resistirme. No sé cuando tuviste ese momento, pero… seguro que lo tuviste…

2 diciembre 2008 Posted by | Cine | 6 comentarios

Hoy me han echado las cartas…

… y esta es la mía.

El Mago

El Mago

21 octubre 2008 Posted by | General | 2 comentarios

Sueños rotos


Sábado noche en mi nuevo hogar. Nos sobran los motivos y para cenar hay tarta de chocolate de dos tipos diferentes y mojitos, ¿se puede ser más feliz? Quizás sí, pero siempre me gusta guardar un huequito para mi vieja amiga la melancolía.

Llevo algún tiempo pensando que lo de escribir fue un sueño que explotó como una pompa de jabón. No escribo porque ni sirvo para escribir ni quiero hacerlo. No quiero plasmar mis pensamientos en palabras, quiero exhalarlos por mis poros y extenderlos por cada cosa que acaricio y que siento, quiero vivirlos más que compartirlos, quiero sangrarlos hasta quedar moribunda sobre ellos y necesitar reanimación. No me importa que nadie lea lo que cuento o lo que invento, quiero que unas pocas personas lo vean reflejado en mis pupilas como luz de luna llena en un estanque olvidado. Secreto. Inaccesible. Perdido.

Escribir. Un sueño roto como otro cualquiera. Como los del boulevard de Sabina o los del 12 de agosto. Sueños que escogimos con desesperada necesidad y se han ido sustituyendo con otros. Sueños que se rompen por accidente o a voluntad, rotos en mil pedazos o sólo con un desconchado que corta cuando los acariciamos.

Sueños. Amigos, amantes, enemigos.

18 octubre 2008 Posted by | General | 3 comentarios

Una boda, un funeral y cienes de mojitos

Como he de romper la maldición del mes que llevo sin escribir, voy a hacer una de las cosas que menos me gusta hacer: hablar de mi vida.
¿Y a quién le importa mi vida? Pues eso digo yo, pero como de algo hay que hablar y últimamente no tengo mucho tiempo para pensar (ya sé que no había antes mucho hábito de hacerlo) pues tenía dos opciones, hablar del tiempo (HACE MUCHO CALOR. FIN) o hablar de mí, y eso haré. Aunque nunca se sabe si hablo de mí o hablo de una ‘yo’ hipotética o inventada. Pues eso.
El caso es que en este mes han pasado bastantes cosas, y la mayoría de ellas no las he acabado de asimilar, porque soy muy lentita y a veces la vida me lleva muchísima ventaja.
En tiempos remotos yo utilizaba la escritura para ordenar ideas, aunque lo que saliese fuese la mayoría de veces incomprensible (y quizás es que mi cabeza es exactamente así de incomprensible e inordenable, pero al menos tomaba conciencia de mi lógica dentro del caos) (o mi caos dentro del caos) (eso es).
Una de mis mejores amigas se ha casado, e iba preciosa y sonó la de “Contigo” de Sabina. Y espero que tenga siempre ese amor que mata y nunca muere, pero también París con aguacero y columpio en el jardín.
Otro de mis amigos ha perdido a su padre, después de muchísimos sufrimientos, y pienso que la tristeza y la liberación pueden compartir espacio en nuestro pecho, el dolor inmenso de no volver a ver a los que amamos y la tranquilidad de haber hecho todo cuanto podíamos para que su vida fuese un poquito mejor.
Mi abuela, esa mujer de ojos azules y voluntad enérgica, sigue pasito a pasito su camino hacia el propio olvido. Eso me entristece. También recuerdo muchas veces a mi abuelo, pero esa es otra historia de la que hablaré en su propia entrada.
Yo, por mi parte, en una especie de simulacro vital, estreno casa y vida. Con bricolaje del ikea incluido, noches de risas y mojitos, batallas con las pelusas de polvo que se esconden bajo la cama (los Charlies), caricias, mordiscos y todo cuanto ha de tener un hogar que se precie de serlo. No he podido escoger mejor compañero para el camino que nos espera. No sé cuánto tardará el destino, el trabajo o las obligaciones, en separarnos, sólo espero que un día este simulacro que estamos haciendo sea algo firme y sólido.
Y blablabla.Lo que de verdad importa es que nada es objetivamente importante. Y que cuando llegas a un punto en que la vida pasa a la velocidad de la luz, ya vayas montado en su estela o la estés viendo pasar, es momento de parar y sacar conclusiones. Tender la mano a un amigo, llorar de emoción en una boda o pedir perdón a aquellos a los que un día herimos. No me olvido.
Y si ves pasar la vida como una estrella fugaz,
pide un deseo,
tu propio deseo,
no te contentes con lo que haya pedido la mayoría.
080808

080808

14 agosto 2008 Posted by | Gente con clase | 4 comentarios

Felicidades!!

Hoy cumple 26.
Y para celebrarlo quería hacerle pasar un poco de bochorno aquí en mi blog.
Y luego él que se vengue si quiere recordándome que yo hace meses que tengo los 27, qué vejestorio… jejeje.
Él, tan irónico y tan sarcástico, y a la vez tan cálido y tan acogedor. Con ese corazón, tan cinco estrellas (cómo me gusta plagiar a Sabina, jeje)… Todo lo que me da, que es mucho, lo sabe él y lo sé yo. Tan distintos que parecíamos, tan distintos que se nos ve, con esa macarrería que trasluce a veces la fragilidad del fondo. Tan distintos y tan iguales, y ahora tan imprescindibles el uno para el otro. Quién lo iba a decir y sin embargo qué haría yo sin él. Y es que… todo arde si le aplicas la chispa adecuada…

Te quiero, Karlos. Felices 26.

12 junio 2008 Posted by | General | 4 comentarios

¿Qué le dice el 5 al 50?

–Para ser como yo tienes que ser sincero.

2 junio 2008 Posted by | General | 3 comentarios

Mi nueva yo

Mi nueva yo se diferencia de mi vieja yo en que ha perdido por completo el juicio. Tanto en sentido literal como metafórico. En el metafórico hay quien opina que ya antes carecía de él, y que, si acaso, es ahora que lo tengo. Pero esa historia de mi locura la dejo para otra ocasión.

En el otro sentido, en el más literal o menos metafórico, se trata de mis muelas del juicio que ya no están conmigo. Una mezcla de liberación y nostalgia acompaña a la nueva yo que recorre con la lengua los huecos que han dejado. Ellas, que llevaban conmigo tantos años, tantas alegrías y tristezas. Ellas que fueron testigos de mis primeros besos, de mis primeras palabras de amor, de las primeras mentiras que dije y de todas las verdades que callé. Ellas, que en cada época de exámenes, de preocupaciones o estrés, aprovechaban para empujar, como compartiendo mi dolor, o como equilibrando el malestar físico con las dolencias del alma. Aprovecho para recordar su primera aparición en mi blog, en noviembre de 2005.

Ya sin juicio sólo falta que las heridas cicatricen. Las literales. Porque las metafóricas me las estoy curando a base de enloquecer de amor. Todo encaja. Adiós, chicas, no os olvidaré.

27 mayo 2008 Posted by | General | 2 comentarios

Lunes

Tras un fin de semana en el que:

-Me quemé haciendo huevos fritos.

-Diluvió.

-Suspendieron el concierto de Calamaro en Valencia (por la lluvia).

-Volvió a diluviar.

-Por cortesía de la tormenta del domingo, un rayo con mala leche y la velocidad de Renfe solucionando problemas hice el trayecto Valencia-Alicante en el periodo molón de cinco horas y llegué a mi casa a las 2.30 de la mañana de lo que era ya el día maldito: LUNES.

Y, en fin, pese a todo, ha merecido la pena el fin de semana. Y lo peor es que sea ya lunes. Y lo mejor es que el viernes tendré la ocasión de volverlo a intentar, lo de ir en tren, lo de aprender a freir huevos, lo del concierto de Calamaro, lo de comprarte una corbata y lo de darte más y mejores besos.

19 mayo 2008 Posted by | General | 3 comentarios

Un guiño

Hay instantes en los que la felicidad y la tristeza luchan por conquistar el espacio dentro y fuera de ti, en los que tanto tu mundo como el mundo que te rodea se vuelven a la vez frágiles y sólidos, confortables y hostiles, momentos en los que chocan la rudeza de la vida y la magia inesperada, en los que necesitas reír, llorar, gritar, morder, callar, luchar, rendirte. Y, de repente sin venir ni a cuento, encuentras el equilibrio con una excusa cualquiera. Por ejemplo, una canción.

A ti te estoy hablando, a ti,
que nunca sigues mis consejos.
A ti te estoy gritando, a ti,
que estás metido en mi pellejo.
A ti, que estás llorando ahí,
al otro lado del espejo.

Déjame solo conmigo,
con el íntimo enemigo
que malvive de pensión
en mi corazón;
el receloso, el fugitivo,
el más oscuro de los dos,
el pariente pobre de la duda.
El que nunca se desnuda
si no me desnudo yo,
el caprichoso,
el orgulloso,
el otro, el cómplice traidor.

A punto de rendirme estaba,
a un paso de quemar las naves,
cuando al borde del camino
por dos veces el destino
me hizo un guiño en forma de
labios de mujer

(la canción es de Sabina, claro)

7 mayo 2008 Posted by | General | 2 comentarios

Post-peluquería

Ir a la peluquería resulta siempre una aventura sorprendente, en la cual una redescubre su propio potencial (bien sea para agradar o asustar) y rescata de lo más profundo instintos dormidos. Podría abordar el tema del concepto ‘cortar las puntas’, que aún no ha alcanzado un significado estandar para la mayoría de los peluqueros, viniendo éste a abarcar desde el medio cochino milímetro, hasta palmo o más si la longitud del cabello lo permite. En fin. Resumiendo, hoy he ido a la pelu. Estaba yo preparada a soltarle la famosa ‘sólo las puntas’ a mi peluquero, un guapo argentino que me tocaba el pelo como si fuese lo más sexy que hubiese visto en la vida, cuando él, en vez de preguntar qué iba a hacerme, ha dictaminado:

-Te voy a hacer algo modernito.

Y yo, que en ese momento sólo pensaba si me estaba llamando anticuada o vieja (que ya son 27) y temiendo que me dijese que con el nuevo look iba a parecer 20 años más joven, sólo he proferido un inaudible.

-Ajam.

El tipo, con una extraña sonrisa, ha empezado a pegar tijeretazos a diestro o siniestro como Johny Depp en ‘Eduardo Manostijeras’ y yo agarrada a la silla intentando no respirar para que no me hiciese ningún trasquilón no previsto (que bastante tenía con los que veía que me estaba haciendo a propósito). “Tranquila, el pelo crece”, y he fijado mi mirada en la del argentino reflejada en el espejo mientras le mostraba una sonrisa de ‘no te tengo miedo’. Entonces él ha mostrado una sonrisa de ‘me lo vas a tener’ y ha dicho:

-Ahora el flequillo, lo más divertido.

Terror. Ojos como platos.

-Ajam.

Con una concentración de cirujano ha realizado unos creativos trasquilones en la parte del flequillo, la menos disimulable del conjunto. “Tranquila, el pelo crece”. Suspiro mientras él seca el resultado.

-¿Ves? Parecés otra.

Y tanto. Juzguen ustedes mismos.

Post Pelu

22 abril 2008 Posted by | Gente con clase | 5 comentarios

Similitudes

Kilos de besos desparramados por tu cuerpo,

Arrobas de dulzura asomando por tus pupilas

Racimos de sonrisas a punto de ser devoradas

Leguas recorridas por tus dedos en mi piel

Onzas de deseo acumulado en los bordes de tu mirada

Sobre mi pecho que contigo palpita y se estremece.

7 abril 2008 Posted by | Fotografía | 1 comentario

Souvenirs

Mis manos heladas. Tu calor. Los besos a las 5 de la mañana. La mermelada de tomate. Garfield-Carrote. El visto bueno de la Tomasa. Tus ojos del color de la coca-cola. La nieve. El carajillo de ron. El te quiero un huevo. El gorrito rosa. La estación del silencio. El 127. Los mojitos. El primer tercio. La laguna de Gallocanta. La derrota al trivial. Las fotos chorra…

Zaragoza

31 marzo 2008 Posted by | General | 2 comentarios

Mensajeras

–¡¡¡No veas!!! Había por lo menos 10.000 palomas!!!

¿Mensajeras?

No, no te ensajero.

.

.

.

jejejejejejeje

10 marzo 2008 Posted by | Gente con clase | 1 comentario

Quién sabe

El tiempo es una cosa muy extraña. En ocasiones sentimos que no es el momento adecuado para algo, el instante preciso en que armonicen cierta necesidad con las circunstancias adecuadas. Y en la espera la vida va sucediendo. Muchas veces ocurre que cuando llega el momento adecuado, ya es demasiado tarde, y en esa contradicción tan enorme y tan absurda de ‘ahora es el momento, pero ahora ya no es el momento’ mueren muchos sueños, en el instante justo en el que pasa de ser demasiado pronto a ser demasiado tarde. Porque el momento adecuado no es una etapa ni una época, es un segundo, que pasa mirándote a los ojos, desafiante. A veces da demasiado miedo y otras veces ya simplemente no importa. Por mi parte propongo, no siempre, de vez en cuando, hacer las cosas que necesitamos o nos apetecen, hacerlas ya, sin pensar y a destiempo, porque quizás el demasiado tarde llegue demasiado pronto mientras desaparece el momento oportuno y nos deja con un ya nunca entre los labios vacíos de palabras oportunas. Quién sabe.

5 marzo 2008 Posted by | General | 2 comentarios

La otra carta



Escribo
para no sentir el helado vacío de mis manos
   cuando sueltan las tuyas
                      y te vas.
Escribo
empezando una cuenta atrás interminable
  (lunes, martes, miércoles, ...)
que te devuelve a mí.
Escribo
para recordar mañana tus labios,
  tu aliento en mi boca, tus besos.
Escribo para impregnar las palabras del olor de tu cuerpo,
  Para no sentir esta soledad feroz que sólo se amansa contigo.
Escribo
      porque no tengo remedio ni lo quiero tener.
Escribo para no escribirte, suplicarte, rogarte
que vuelvas
que no me dejes
que sin ti no puedo siquiera escribir.

24 febrero 2008 Posted by | Relatos | 1 comentario

Sorpresaaaaa

Tras un rato de escribir, borrar y reescribir esta entrada he llegado a la conclusión de que lo único que realmente quería decir es que me siento feliz y muy querida, y, de paso, dar las gracias a todos los culpables de ello. Yo, que nunca he tenido afición a pedir deseos al soplar las velas (sobre todo después de leer “La pata de mono”, vaya yuyu) he tenido que reconocerme a mí misma que mi deseo es seguir teniendo lo que tengo, y lo que necesito es dar las gracias por todos los recovecos del camino, azarosos o no, que me han llevado a estar en el punto en el que estoy. Sois los mejores y os quiero una barbaridad.

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17 febrero 2008 Posted by | Gente con clase | 4 comentarios

Despedidas

La última vez que se vieron él pidió café y ella tarta de chocolate. Con la mirada huidiza, ella desmembraba sin piedad la tarta y él removía con tristeza el azúcar de su café. El propósito de él era evitar que ella le hiriese sin querer, y el de ella que él no le hiriese intencionadamente. De nuevo.

-Pues si todavía tienes que pensarlo será que no hay nada que pensar.

-Pues eso será -se limitó a contestar ella.

Y allí quedaron los dos, con su café, su tarta y sus propósitos fracasados.

16 febrero 2008 Posted by | Relatos | Deja un comentario

Feliz San Valentín

 

Contigo

        (Joaquín Sabina) 

Yo no quiero un amor civilizado,
con recibos y escena del sofá;
yo no quiero que viajes al pasado
y vuelvas del mercado
con ganas de llorar.
Yo no quiero vecinas con pucheros;
yo no quiero sembrar ni compartir;
yo no quiero catorce de febrero
ni cumpleaños feliz.
Yo no quiero cargar con tus maletas;
yo no quiero que elijas mi champú;
yo no quiero mudarme de planeta,
cortarme la coleta,
brindar a tu salud.
Yo no quiero domingos por la tarde;
yo no quiero columpio en el jardín;
lo que yo quiero, corazón cobarde,
es que mueras por mí.
Y morirme contigo si te matas
y matarme contigo si te mueres
porque el amor cuando no muere mata
porque amores que matan nunca mueren.
Yo no quiero juntar para mañana,
no me pidas llegar a fin de mes;
yo no quiero comerme una manzana
dos veces por semana
sin ganas de comer.
Yo no quiero calor de invernadero;
yo no quiero besar tu cicatriz;
yo no quiero París con aguacero
ni Venecia sin ti.
No me esperes a las doce en el juzgado;
no me digas “volvamos a empezar”;
yo no quiero ni libre ni ocupado,
ni carne ni pecado,
ni orgullo ni piedad.
Yo no quiero saber por qué lo hiciste;
yo no quiero contigo ni sin ti;
lo que yo quiero, muchacha de ojos tristes,
es que mueras por mí.
Y morirme contigo si te matas
y matarme contigo si te mueres
porque el amor cuando no muere mata
porque amores que matan nunca mueren.

14 febrero 2008 Posted by | General | Deja un comentario

Conversaciones enamoradas entre matemáticos absurdos (o viceversa)

A: Cuéntame algo…

K: Un algo, dos algos, tres algos, …

A: Nah, eso sería cuéntame algos.

K: Pues ½ algo, ⅔ algo, ¾ algo… y te lo aproximo tanto como quieras.

A: Mejor bésame.

 

12 febrero 2008 Posted by | Gente con clase | Deja un comentario

Abuela

Olvidar a quién amaste o a quién odiaste. No saber si son tu hogar las paredes entre las que vives, ni es el mismo mundo que te ha visto envejecer el de ahí fuera. No recordar cuáles eran tus sueños y tus miedos, ni saber si estás sola o quién te acompaña. Sentir que estás perdiendo algo que no alcanzas a saber qué es, el tiempo, la vida, a ti misma. Qué has de hacer, qué decir, a quién echar de menos. Sentir cómo el día de ayer se hunde en un temporal de olas enfurecidas. Suspiras, frunces el ceño y dudas, siempre todo una duda. Has perdido tu equipaje de recuerdos en un andén desierto por el que sólo pasan trenes que no se detienen.
Yo, que siempre he temido un poco la locura, la soledad y el olvido, veo reflejados en ti todos mis miedos.

1 febrero 2008 Posted by | Relatos | 1 comentario

Contigo

Estoy aprendiéndome de nuevo, inventándome de nuevo, descubriéndome.
Me redescubro y renazco entre tus brazos, me veo en tu forma de mirarme, en tu ternura, en tus caricias.
En tus susurros al oído conozco a una yo a la que no conocía y que me gusta. En este miedo inmenso que no es, sin embargo, un enemigo, sino un aliado, para estar atenta, para no perderme ni uno sólo de tus gestos.
También las palabras tienen nuevos significados:
dormir juntos no es sólo compartir un colchón,
abrazarnos es un estado de ánimo,
las preguntas y las respuestas son botellas lanzadas al mar,
las caricias conversaciones imposibles,
la locura son tus ojos brillantes
en la madrugada.
Qué ganas de seguir redescubriéndome
y, sobre todo, redescubriéndote.

27 enero 2008 Posted by | General | 1 comentario

Mis galanes

Cuando trabajas de cara al público te encuentras con muchos indeseables, maleducados y bordes, pero también aparece cada uno que te lo comerías a besos. Es el caso de mis dos clientes favoritos, admiradores incondicionales y fuente inagotable de sonrisas en los momentos de mayor necesidad. Uno de ellos, tiene 77 años y el otro ronda los 70.

El primero siempre me dice “aaay, si yo tuviera 20 años menos…” y, aunque me temo que necesitaría restar más del doble para alcanzarme, sé que me lo dice sin malicia y de corazón: “… si tuviera 20 años menos te iba a hacer la mujer más feliz del mundo”.  “Ayyy, Juan Pedro, que si yo tuviera 20 años más no te me ibas a escapar” y él sonríe con la mejor sonrisa que he visto entre los habituales de la oficina.

El segundo me dice que no me case nunca, que soy demasiado bonita para que sólo un hombre me disfrute. Y, aunque las implicaciones de la frase son algo promiscuas, me quedo con el piropo encantada de la vida. Entonces hablamos sobre el amor y la necesidad de encontrar a alguien con quien compartir la vida, y él concluye en tono casi paternalista cómo habría de ser mi hombre ideal.

El primero me llama ‘mi churri’, me pregunta qué tal la mañana y me dice que él, aunque es mayor, tiene mucha vitalidad. “Mucha vitalidad y mucho peligro, no hay ninguna duda”, le digo.

El segundo siempre pregunta si mi chaval me está tratando bien, que no se entere él de lo contrario.

Ambos me alaban la sonrisa y coinciden en que la vida pasa en un suspiro. Y les quiero por recordármelo sin tristezas, con la valentía del que ha aprendido y disfrutado a cada paso. Son mis dos galanes y sería incapaz de elegir entre ellos.

Para que luego digan que las oficinas bancarias son lugares frívolos.

15 enero 2008 Posted by | Gente con clase | Deja un comentario

Tres días

Hace apenas tres días de nuestro último beso y sin embargo el tiempo parece haber tomado una magnitud insospechada. Lo recuerdo bien, nos besábamos, nos mirábamos con ternura y en la mano del otro encontrábamos la sensación de estar en el hogar. Sé que luego discutimos y de nuestras bocas salieron juramentos enfurecidos. Pero sé que le quería cuando le vi por última vez hace tres días. Y sé qué él me quería a mí.

 

Por la noche tuve sueños extraños, pesadillas de las que desperté inquieta y empapada en un sudor frío que se me metía en la carne. No recuerdo qué soñé. Y la pelea de aquél día parecía entonces más lejana, pero no más de las 72 horas que me separaban de ella. Estaba segura.

 

Sin embargo cuando le vi ya nada era lo mismo. Le encontré en nuestro café de siempre, con otra mujer, en actitud muy cariñosa y deseé morir. La miraba con dulzura, le acariciaba el hombro por el que se precipitaba el escotado jersey. Sentí un dolor agudo en el estómago, como si lo acabara de atravesar una navaja. Intenté hablarle. Pero en sus ojos sólo había indiferencia. Apenas tres días antes su mirada me hacía sentir deseada como nunca y ahora era otra la que ocupaba el lugar entre sus brazos. Sólo tres días.

 

-¿Estás loca? Hace cinco años que rompimos, olvídate de mí.

 

Creo que después me eché a llorar entre hipidos como una niña pequeña, intenté abrazarle y el pánico se apoderó de mí. No sé bien qué pasó después. Intenté recordar las últimas 72 horas desde nuestra pelea y mi cerebro dejó de obedecerme. Pensé que mi vida sin él sería sólo un decorado de cartón piedra con personajes inverosímiles. Corría descontrolada y me sentí rodar escaleras abajo.

 

Ahora mi cuerpo dolorido sólo busca explicaciones para cómo mi vida dejó de tener sentido en sólo 72 horas. El tiempo se ha convertido en mi enemigo y sólo me empuja hacia el final. Sé que él no lo habría permitido, porque me quería. Pero de eso hace tres días y ahora ya nada importa.

 

11 noviembre 2007 Posted by | Relatos | Deja un comentario

Y cómo huir…

… cuando no quedan islas para naufragar.

En Comala comprendí
que al lugar donde has sido feliz
no debieras tratar de volver.

13 agosto 2007 Posted by | General | 2 comentarios

Nota de encargo

Vino buscando amor, pero le dije que en aquel momento no lo tenía en stock, que no podría suministrárselo de inmediato.

-¿Qué negocio es éste? ¿Qué tenéis en el almacén?

-Está a rebosar de miedo, dudas y complejos, que son bultos grandes que quitan lugar a otras mercancías.

Le propuse importar amor o hacérselo a medida.

-Eso tardaría.

-Sí, pero sería artesanal y de calidad inmejorable.

Aún así se marchó diciendo que no podía ser, que lo necesitaba con urgencia y que ya lo buscaría en algún otro lugar.

9 agosto 2007 Posted by | Relatos | 1 comentario

Fantasía

Abrió el grifo y el agua, muy caliente, empezó a llenar la bañera. Le añadió unas sales aromáticas que él le había regalado por su cumpleaños y un par de burbujitas de aceites. Se desvistió despacio delante del espejo, que el vapor de agua iba poco a poco empañando. Recorría con la mirada todas las imperfecciones de su cuerpo, todos aquellos complejos que sólo él había sabido amar y desear. Dejó la ropa amontonada en el suelo y caminó hacia la bañera. Metió un pie en el agua. Caliente, a su gusto. Se sumergió entera y suspiró hondo. Después cogió una de sus cuchillas de afeitar, la acarició con el dedo y pensó en lo guapo que estaba recién afeitado.

27 julio 2007 Posted by | Relatos | 1 comentario

Ansiedad

Estás en el centro de un enorme laberinto del que no consigues escapar. Corres y corres pero no logras más que volver al punto de partida. Estás ahí, sola y cansada, mirando las puntas de tus zapatos e intentando no pensar. Vuelves a correr y cuanto más pasadizos recorres más parece que sus pasillos se estrechan y se ensancha tu miedo. Coges el móvil y marcas su número. La única persona del mundo que puede enseñarte el camino. Tus dedos saben de memoria su número de tantas veces que lo han marcado sin llegar a llamarle. Vuelven los fantasmas y el miedo a que te rechace, a que te diga que ya nada es igual y que el laberinto no es su problema, miedo al ya no te quiero. Cuelgas. “Esa forma tan cobarde de no decirnos que no”. De pronto oyes rugir al monstruo que custodia el laberinto y sabes que nunca podrás liberarte, y en ese momento te odias y odias tu soledad, tus metáforas y tu cobardía y te resignas a estar atrapada en esa tela de araña que tú misma has tejido. Pero da igual. Ya todo da igual.

17 julio 2007 Posted by | Relatos | 2 comentarios