Lost in translation
Entre lo que piensas y lo que dices hay un abismo de corrientes submarinas que arrastran tus pensamientos hasta las profundidades.
Entre lo que yo digo y lo que tú entiendes hay un oscuro laberinto sin salida.
Entre las preguntas que no haces y las respuestas que no tengo caemos sin remedio en un bucle infinito.
Praga
Tras tres días en Praga y los pies destrozaditos de tanto callejear, deambular, correr bajo la lluvia, atravesar sus puentes y pisar sus adoquines, podría contar lo preciosa que es y lo poco que son tres días para tanta riqueza. Probablemente no vuelva a visitarla, porque son muchas las ciudades del mundo que una quisiera ver y aún no ha visto, y limitado el tiempo para viajar. Sin embargo no me entristece porque, pisando esas calles y esos puentes cogida de tu mano, se ha grabado en mi cerebro, como en el negativo de una fotografía, cada instante, cada aroma, cada sensación. Praga es tuya, es nuestra, y me gusta pensar en esos recuerdos que son únicos y de los dos. Nosotros, como ella, siempre hacia delante, pero sin dejar de mirar atrás y sin descuidar el ahora. No sé si me explico. Sólo sé que éste de la foto, sobre todo para mí, es el puente de Carlos.
Y no quiero señalar a nadie…
«Excusatio non petita, accusatio manifesta.»
Ocupada con el Feisbuc…
Hace mucho que no escribo, y algunos os preguntaréis a qué se debe. La respuesta es obvia: con la llegada del facebook a mi vida he dejado de buscarme a mí misma a través de la escritura. Sí, amigos míos, el facebook es una fuente inagotable de autoconocimiento. He aprendido, por ejemplo, que si fuese una celebrity sería Alaska, menuda tiparraca. O que mi canción de Sabina es “Y sin embargo” y mi frase de Bunbury “por fin he encontrado el camino que ha de guiar mis pasos”. Sé además, que mi diosa griega es Afrodita, y mi campo en las Matemáticas, la Lógica. Mi personalidad es individualista, mi número el 4, me casaré antes de los 30 (fiuuu, ya puedo correr) y mi futuro esposo nació un mes de junio. Una puede dibujar el genotipo exacto de sus fobias, sus filias y sus fetiches. Ya no soy sólo una Acuario sanjuanera, ahora mi perfil se desgrana en mil matices. Dentro de poco quizá me plantee relacionarme sólo con perfiles afines al mío, puestos a completar el autoconocimiento con el conocimiento del prójimo. Eso es.
Ale, y de regalo, un regalito:


